La verdad del río

“LLa locura es poder ver más allá”,
dijo un loco, Casandra.
Pasto frío, soledad, mañana.
¿Quién te calló?, ¿quién nubló tus ojos?
Río, pájaros, arboles fatídicos,
testigos de tu invierno.
El rocío te moja, te trae
calma. No llores.
Tu compañera de viaje,
fuerte Houria,
grita en la oscuridad.
Dignas, bravas, incandescentes,
ni la luna las opaca.
Casandra, “somos pocos los que te podemos ver”,
dijo el loco.
Un rayo trajo el silencio,
después, nada.
¿Quién se llevó tus sueños?, ¿quién robó tu deseo?
Mataron tu belleza y tu palabra.
¿Qué verdad te guardaste?
Quizá se la contaste al río, al pájaro, al árbol.
Con lágrimas fecundaste el tiempo.
No llores, Casandra.
Que el viento vuela tu pena
y tu canto.
Baila, Casandra,
quizá algún día nos cuenten tu secreto
el río, el pájaro, el árbol.

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